viernes, 8 de mayo de 2009

De albañiles y marraneros

No soy un tipo versado en política, porque esta, en vez de atraerme, me aleja. ¡Cómo no!, cuando a diario en los medios vemos circos tan degradantes como el de la ‘Parapolítica’, el de la ‘Farcpolítica’ y el de la ‘Yidispolítica’. Por eso, en el ejercicio de mi oficio como periodista, no ha sido esa mi fuente habitual, y más bien procuro huirle hasta donde pueda.

La política a veces es perversa y más en la provincia, donde la lupa de los pocos medios críticos –que son muy pocos- que hay no alcanza a llegar. Clientelismo, alianzas perversas, ‘familiocracia’ –como diría Daniel Samper Pizano-, reparticiones burocráticas y demás, son el pan de cada día. A eso hay que sumarle la poca cualificación de muchos alcaldes y concejales, que creen que el populismo es la base para sostener sus réditos políticos.

Hace unos días alguien se burló de mí al hablar del alcalde de Marinilla. No era él la causa de la burla, sino yo, el ‘incrédulo’ que un día dijo que el municipio se iría a ‘pique’ en manos del elegido burgomaestre, Francisco Javier Ramírez Gómez, un líder político que en la juventud fue albañil, y hoy, sin ser más que eso, rige los destinos del municipio.

La burla de ese alguien era a raíz de un reconocimiento que a través de Teleantioquia se le hizo a Francisco Javier Ramírez Gómez por ser uno de los alcaldes del Oriente que más ha cumplido con la ejecución de su programa de gobierno. No sabía nada de eso, y aún el saberlo, no cambió en nada mi percepción frente él.

Aclaro que en mi posición no hay ninguna intensión clasista. De hecho, soy orgullosamente hijo de un hombre que por más de 20 años recorrió las calles de Medellín cargando canecas de basura al servicio de Empresas Varias, buscando que su familia saliera adelante y recibiera una buena educación, tan necesaria para la vida.

La educación es la base del progreso de una comunidad, y por eso, resulta paradójico pensar que alguien que no se ha formado intelectualmente tenga una visión lo suficientemente amplia como para regir los destinos de un municipio como Marinilla. Y no faltarán los que digan que “casos se han visto”, en los que políticos sin formación han hecho cosas importantes por sus territorios.

Para no irnos muy lejos está el caso de Rionegro, un municipio con 105 mil habitantes que en la pasada administración fue gobernado por Hernán de Jesús Ospina Sepúlveda, un hombre de ascendencia humilde que en algún periodo de su vida crió marranos. No obstante, su don de gente, y también su escasa pero valiosa formación, lo llevaron a gobernar un municipio que llevó a ocupar el honroso primer puesto a nivel nacional en cuanto a desempeño fiscal.

Sin embargo a Rionegro le faltó mucho en educación y por eso el actual alcalde, un hombre por demás lúcido, fundamentó su programa de gobierno en esa máxima, consciente de que el progreso de una sociedad se da a la par con el crecimiento intelectual.

“El principio de la educación es predicar con el ejemplo”, dijo Turgot, y por eso no creo que Ramírez Gómez esté en condiciones de aportarle un verdadero desarrollo al municipio. Construirá mucho, repartirá mercados, le hablará con vehemencia a la gente, pero no trascenderá. Y no lo hará porque le falta una formación que amplíe su visión, que lo lleve a conocer, a dimensionar, a comparar, a proponer. Tener don de gente y ser un buen líder no bastan. Servirá hasta cierto punto, pero la vida va fijando unos límites que algunos a veces se pasan.

5 comentarios:

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  2. Respeto sus palabras, periodista, pero discrepo parcialmente de sus ideas. Comparto su opinión de que los dirigentes poco formados en ocasiones no aportan al desarrollo de una localidad en el sentido correcto en que debería producirse tal proceso. Para el ejemplo un ilustre Magistrado de una alta corte que se rajó en el examen más básico de jurisprudencia justo esta semana.

    Pero discrepo por una razón fundamental y consiste esta en una pregunta que muchos ya se han hecho con antelación. Se la transmito a usted, pude ser que usted sepa responderla: ¿Cuál cree usted que es el modelo de desarrollo que debemos aplicar en esta localidad, en esta región, en este país?

    Espero que la respuesta no deba pensarla demasiado, porque para ejemplos hay tiempo. El mundo salió de la pesadilla de la Segunda Guerra Mundial convencido de que los Aliados y la Revolución Industrial eran la salvación. Su modelo económico liberal, regido por la "mano invisible" sembraron de desarrollo industrial a todos los rincones pobres del mundo devastado y ofrecieron migajas de alivio a los más miserables mientras los más ricos consumían los recursos naturales, saqueaban las arcas públicas y envenenaban a los residentes. ¿Cree que este es el modelo de desarrollo adecuado?

    Luego vino el momento del intercambio: más países comenzaron a demandar más recursos para reemplazar a los que ya habían devastado y comenzaron a traerlos desde otros lugares más lejanos. Los países proveedores a cambio recibieron tecnologías obsoletas con 10 y 20 años de antigüedad que llegaron como la panacea del conocimiento y el desarrollo científico, una obra de caridad de los "magnánimos" países del primer mundo para que los del tercero saliéramos de nuestro atraso. ¿Y salimos? ¿El neoliberalismo, las apertura económica, el libre comercio son los modelos de desarrollo a seguir?

    Luego vino la era digital, los chicos de Silicon Valley determinaron que todo aquel que no tuviera una identidad electrónica era un perfecto desconocido. Celulares, internet, i-pod, notebooks, plasma, HD, wi-fi... maravillas tecnológicas que nos deslumbran. ¿En cuántas líneas de resolución cree usted que ven a Uribe como un dios en las regiones? ¿Accedemos todos a esas tecnologías para que sean nuestro modelo adecuado de desarrollo?

    NO, una y otra vez NO.

    Sobrevino entonces la famosa crisis del "septiembre negro" las más férreas estructuras económicas de las primeras potencias del planeta temblaron. Todos nos preguntamos qué sería de la economía de los más débiles si los poderosos entraba en crisis. Varios comenzaron a desconfiar del maravilloso modelo de desarrollo basado en el consumo desaforado de bienes y servicios, en el uso del dinero plástico, en el crédito-ya para todo,en la ficción económica. Alguien dijo "es hora de que pasemos del capitalismo salvaje al capitalismo social" y bueno, el imperio americano le echó una manita a sus bancos, a sus hipotecarias y a sus fábricas de vahículos, porque aún confían en el modelo de desarrollo que ya les amenazó ruina por segunda vez (debe recordar usted el "big-crunch" de wall Street").

    Eso es un repaso global. Asentemos nuevamente nuestra pregunta: ¿cuál es el modelo de desarrollo ideal? Miremos nuestro ombligo.

    Usted duda de que un alcalde como el que actualmente tiene Marinilla pueda orientar como se debe los destinos de esta localidad tan querida por todos nosotros. ¿Lo hizo entonces de manera correcta nuestro anterior alcade, ingeniero brillante, hombre de una inteligencia evidente?

    Permítame dudarlo, ya que sus inversiones se centraron fundamentalmente en lo que usted llama "construir" y aquellas que posiblemente potenciaron un desarrollo menos tangible, configuran tecnologías poco aplicadas y mucho menos usadas actualmente.

    Podríamos buscar más atrás, en mandatos como los de Carlos Emilio Jiménez, Juan Manuel Ochoa, Francisco Luis Cuervo y Jorge Miguel Giraldo, nuestros alcaldes populares... Pero no, dudo mucho que encontremos algo que se perciba como una orientación concreta del modelo de desarrollo adecuado para nuestro municipio.

    Cada uno, a su modo, tantea en la misma oscuridad en la que todos para tratar de encontrar un trozo de suelo firme y dar el siguiente paso. Cada uno empuja un poco algun sector de la vida local para tratar de avanzar en medio de la incertidumbre.

    Yo por lo menos lo creo así. Y si ahora no encuentra una respuesta para esa pregunta, pues no se preocupe: nadie la tiene. Todos batallamos con la misma intensidad tratando de que "esto" se convierta alguna vez en "aquello", sólo que en esta ecuación "esto" nos es común, pero "aquello" es infinitamente diverso.

    Una última anotación: esta propuesta suya, de escribir sobre lo cotidiano, es quizás la más acertada que podamos emprender cuantos nos desgastamos en mirar el horizonte tratando de, en algún momento, poder imitar a Pinzón.

    Esta es la única huella que alguna vez orientará a los que vienen tras de nosotros. Yo celebro su esfuerzo por escribir y contar la microhistoria, semilla y origen de todo conocimiento.

    Yo me uno a su intención.

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  3. mi vida.... tienes un don tan grande... que me emociono leer por primera vez un escrito tuyo... te felicito de corazon. esos son los periodistas que necesitamos... nada que envidiarle a pirry. magaly

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  4. El debate esta abierto...
    Ya trinan los ultramodernos teclados con las ideas sobre le terruño...
    y si me preguntan ¿la educacion es necesaria en los representantes del poder local?.... es vital... pero no lo es todo,la política tiene un lenguaje diferente, las transformaciones de la realidad inmediata son un asunto de muy largo plazo que necesitan muchas formas del conocimiento.No puedo negar
    que me cuestiona el hecho de que Marinilla se precie de ser un pueblo de gente muy formada y su alcalde no lo sea...
    Pero el asunto no es el Alcalde, el asunto es la cultura política de nuestros pueblos, quienes confían más en personas que les hablan en su idioma (otros lo llaman populismo)y desconfían de las personas que se precian de ser formadas...
    El sueño anhelado es ver en el poder local a personas que ademas de carisma, tengan ideas para poner semillas de transformación para el largo plazo...
    Es necesario generar opinión pública para que los que nos representen en lo sucesivo del tiempo tengan las capacidades humanas, éticas y formativas necesarias para gobernar a nuestro vaticanito azul... con la consciencia de que nuestro pueblo de abolengos, curas y apellidos ya no es el mismo, que transita hacia eso que llaman ciudades y que son, mas que avenidas y puentes bonitos, ideas, debates, saberes, que requieren necesariamente mas cualificación en el poder...

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  5. Mi pensamiento está más por el lado de la vícera. El debate que ustedes plantean es interesante, intelectual porque no, muy argumentatitivo, pero creo que ahora más que nunca la política ha dejado de ser un punto de convergencia de ideales democrátiv y ha pasado a un plano de favores y amiguismos vecinales.

    A la hora de elegir nuestros dirigentes poco o nada nos fijamos en el tipo de conocimiento que posea cada cual. Simplemente es un compromiso con aquel que conocemos desde niño y nos atrevemos a sobar la chaqueta en campaña y le decimos "cuente con nuestro voto".

    De buena fe no se si puedan vivir los humanos, pero algo si se y lo he escuchado " la política es tan importante, que no se puede dejar en manos de los políticos".

    Tan malo puede ser el que se prepara para sentarse en la oficina, como tan bueno puede ser el que nunca fue a la academía y ejerce su cargo con la más pura idoneidad.

    En hora buena se opina sobre este tema. Concluyo con un ejemplo, si el señor de la oficina de Inderma puede regir el deporte marinillo, cualquiera puede ejercer un cargo público.

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